Barco de Pullmantur Empress.
Julio 2008
Aqui dejo un video resumen del viaje en 2 partes:
EXCURSIONES
Al llegar al aeropuerto nos esperaban varios autobuses que nos condujeron al barco. Después de registrarse y presentar toda la documentación llegamos al camarote a las 18:30, por lo que prácticamente no teníamos tiempo de ver nada de Helsinki
ya que a las 20:00 había que estar en el barco.
Salimos a las 11:45 del barco, después de pasar la aduana subimos al autobús que nos llevó primero a la Catedral de San Isaac, la más suntuosa y grandiosa de las iglesias de San Petersburgo. Famosa por su cúpula dorada, una de las mayores del mundo. El interior, rico en oro, mármol y bronce es una de las maravillas de San Petersburgo que no puedes perderte.
Corona” de todos los museos rusos y uno de los más importantes del mundo. Alberga una colección impresionante con más de 3 millones de obras de arte repartidas en 4 edificios, el Palacio de invierno, el Pequeño Hermitage, el Antiguo Hermitage y el Nuevo Hermitage. Reúne una extensa colección de obras de arte de los grandes genios de la historia como Leonardo Da Vinci, Miguel Ángel, Rafael, Velázquez, El Greco, Picasso, etc.
Después de la extensa visita nos dieron hora y media para comer, reponer fuerzas y dirigirnos hacia la Fortaleza de San Pedro y San Pablo, al lado del río Neva y mandada construir por Pedro el Grande. Allí nos encontramos con la Catedral de San Pedro y San Pablo donde está el Panteón de los zares y las tumbas de la familia del último emperador ruso Nicolás II.
de la Sangre Derramada, este templo ortodoxo con sus revestimientos multicolores en las fachadas, realizados con ladrillo, cerámica, mármol y granito junto con sus cúpulas hacen que sea uno de los más bellos de Rusia y por qué no del mundo.
Al contrario del día anterior, aquí nos tocó un guía muy malo que nos llevó corriendo prácticamente por el Palacio y sobretodo por sus fuentes.
dioses y héroes.
donde nos encontramos con uno de los lugares más característicos de Tallín, su Ayuntamiento gótico. La Plaza del Ayuntamiento es realmente bonita y sin duda no hay que perdérsela. En la propia plaza encontrarán la Farmacia del Ayuntamiento. Una de las más antiguas de Europa y que lleva funcionando sin interrupción desde la Edad Media.
Terminamos subiendo a la Torre de una de las iglesias desde donde se pueden ver unas magnificas vistas de la ciudad. El precio fue de 2 euros, lo peor que hay que subir más de 300 escalones por una estrecha escalera.
Nuestra primera parada fue al Museo Vasa. El Vasa fue un barco que en su primera travesía se hundió en el puerto de Estocolmo en 1628 y que más de 300 años después lograron rescatar, reparar y preparar para ser expuesto en un museo. El Museo está considerado como una de las principales atracciones turísticas del mundo. El precio de la entrada son 95 coronas suecas.
Sinceramente creo que vale la pena entrar, se puede ver el salón donde se celebra la cena de los premios Nobel, el salón de plenos, además de diversas salas de impresionante belleza. La visita dura aproximadamente 45 minutos.
Día 6. El puerto donde atraca el barco es Gdynia, a unos 40 km de Gdansk. Como no sabíamos lo que nos podría costar el taxi, y conocíamos que la estación de trenes estaba un poco alejada y el tiempo que teníamos para visitar la ciudad era escaso decidimos contratar la excursión Gdansk a tu aire, la cual nos costó unos 29 euros por persona, que no es más que te lleven a la ciudad con el autobús, y después solo tengas hora y media para pasear por su preciosas calles.
El barco llegó a las 14:00 al puerto, desde allí cogimos un taxi que por unos 15 euros aproximadamente nos dejó en el Ayuntamiento.
Copenhague.

Fue una grata sorpresa.
Es el último día de crucero y a las antes de las 3 de la mañana tienes que dejar las maletas a la puerta del camarote y debes dejarlo antes de las 8 de la mañana.
El museo no tiene mucho de especial, a destacar la colección de botellines de cerveza por el que tienen un record Guinness. Luego ves el proceso de fabricación desde como se hacía antes hasta nuestros días. Si se va justo de tiempo para ver cosas no merece la pena ver este museo.