En Melk nos alojábamos en el hotel Wachauerhof, el hotel estaba bastante bien. Las habitaciones un poco antiguas, pero solo era una noche y el pueblo es pequeño, no hay mucho donde elegir. Es muy tranquilo, está situado muy cerca de la plaza mayor y de la abadía. A destacar el restaurante del hotel, y la única pega, que no tenían wifi.
Dimos un pequeño paseo por el pueblo, no hay mucho que ver. Son dos calles, eso sí, muy pintorescas y bonitas. Destaca la iglesia y la plaza principal.
La mayor atracción es la abadía. Umberto Eco llamó a uno de los protagonistas de su famosa novela El nombre de la rosa Adso de Melk, como tributo a la abadía y a su famosa biblioteca.
Stift Melk es una abadía benedictina, uno de los monasterios cristianos más famosos del mundo, de estilo barroco. Es un lugar impresionante. Fue una de las sorpresas del viaje. No me esperaba encontrar un sitio tan espectacular.
Destaca de la abadía su biblioteca, recuerdo que cuando entré dije, estoy en uno de los sitios más impresionantes que he estado nunca. Es realmente preciosa. El precio de la entrada son 9,5 euros más 2 euros si quieres la audio-guía.
Luego estuvimos paseando por sus jardines, se respira mucha tranquilad.
Después de los días de caminar sin parar para ver Viena, el día de hoy era de relax. Ver el pueblecito, sentarte a tomar unas cervezas en cualquier terraza. Así pasamos la tarde.
Cenamos en el restaurante del hotel donde comimos muy bien, y dimos una vuelta después de cenar para observar la abadía iluminada por la noche.





